LUCE Radio

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sábado, 15 de octubre de 2016

ADMIRADOR DE POR VIDA

Cade Pope, un niño de doce años, envió por correo 32 cartas manuscritas; una para cada directivo de la Liga Nacional de Fútbol (NFL) de los Estados Unidos, en la que decía: «A mi familia y a mí nos encanta el fútbol. Participamos en las competiciones del fútbol de fantasía por Internet y miramos los partidos todos los fines de semana […]. ¡Estoy listo para elegir un equipo para alentar por el resto de mi vida!».

El dueño del equipo Carolina Panthers le contestó con una nota también manuscrita, que empezaba diciendo: «Sería un honor que nuestro [equipo] sea tu equipo. Te sentirás orgulloso de nosotros». Esa carta no solo fue personal y afectuosa… fue la única respuesta que recibió. Por supuesto que Cade se convirtió en un fiel aficionado de los Carolina Panthers.


En el Salmo 86, David habló de su lealtad al único Dios verdadero: «En el día de mi angustia te llamaré, porque tú me respondes. Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses» (vv. 7-8). Nuestra devoción a Dios se origina en su carácter e interés por nosotros. Él es quien contesta nuestras oraciones, nos guía por su Espíritu, y nos salva por medio de la muerte y la resurrección de su Hijo Jesucristo. Por eso, merece nuestra lealtad para toda la vida.

jueves, 13 de octubre de 2016

BIENVENIDOS TOSOS

La noche en que proyectaran una película en cierta iglesia y por la que habían orado tanto, llegó. Se habían colocado anuncios por todo el pueblo, y las pizzas ya estaban en el horno. Esteban, el pastor de jóvenes, esperaba que ese filme sobre las pandillas en Nueva York incentivara a los jóvenes a evangelizar a esos grupos, pero se había olvidado de que televisaban un partido de fútbol y que asistiría poca gente. 

Cuando iba a comenzar la película, llegaron cinco motociclistas, todos vestidos de cuero. Esteban se puso pálido.

El líder de los motociclistas lo miró y preguntó: «Es gratis y para todos, ¿no?». Esteban respondió: «Solo para miembros del club». El motociclista tomó un brazalete con las letras QHJ (¿Qué haría Jesús?) y se lo dio. Avergonzado, Esteban los hizo pasar.

¿Alguna vez te pasó algo así? Deseas compartir la buena noticia de Jesús, pero tienes una lista mental de las personas «aceptables» para hablarles. Los líderes religiosos solían criticar a Jesús por reunirse con ciertas personas. Sin embargo, Él recibía de buena gana a todos los que el resto de la sociedad evitaba, porque sabía que eran quienes más lo necesitaban (Lucas 5:31-32).

Dejemos de ser religiosos, dejemos de ser fariseos. Rechazamos a ciertas personas por las apariencias, pensamos que esa gente no son dignos de la salvación, que por que vayan vestidos de una o de otra manera no merecen que le prediquemos el evangelio de Cristo.
Si Jesús hubiera sido de esa manera, todo su ministerio no será ni la sobra de lo que llegó a ser. Si Cristo se hubiera fijado más en nuestra apariencia que en nuestro interior, él hubiera seleccionado quien podría ser salvo y quien no, pero lo maravilloso es que no eligió, no seleccionó, todos, absolutamente todos tenemos derecho al acceso a la vida eterna por medio de la salvación en Cristo Jesús.

Queridos amigos y hermanos, les damos gracias por su fidelidad. Sigan escuchándonos, como saben, en la parte de arriba a la izquierda hay una ventanita que dándole al play usted puede sintonizarnos donde se encuentre. De la misma manera, puede escribirnos y mandarnos su pedido de oración.


DIOS LOS BENDIGA¡¡¡